viernes, 31 de mayo de 2013

En el desierto... / Into the desert...




El desierto tiene algo mágico, desde niño siempre me ha fascinado, el viento, el Sol, la posibilidad de adentrarse en la inmensidad si solo uno se atreviera a dar unos pasos de más, esa mezcla de libertad e incertidumbre perfecta, así como le sucedió a Sam cuando abandonó por primera vez la Comarca junto a Frodo.



Recuerdo que mis amigos se reían de mi en cada nuevo feriado o vacación que yo aprovechaba para volver a mi querido desierto, ellos no podían comprender mi obsesión con los "cerros pelados" y el calor insoportable, pero la verdad es que el desierto hay que vivirlo, y suele suceder que una vez que uno lo experimenta, este se queda en uno para no dejarlo más y todo aquel que vive esa experiencia termina por convertirse en otro hijo o hija más del desierto. 


El desierto es mucho más que polvo, Sol, viento, calor y frío extremos. Es paisajes que cambian constantemente, es una nueva sorpresa a la vuelta de cada esquina o cerro o duna. Hay pocas sensaciones mejores que ir manejando por el desierto, perdiéndose en la inmensidad del paisaje, pensando lo lejos que queda todo, para de pronto encontrarse luego de una cuesta o nueva curva con un verde oasis esperando por uno.        
   

Así me encontré manejando alguna vez junto a un par de tías, primos chicos y mi madre hacía uno de esos rincones aún inexplorados por mí en esta inmensidad que es el Desierto de Atacama. El destino era María Elena, y si hay algún lugar que represente el estar perdidos en el desierto, el vivir literalmente en medio de la nada, ese es este poblado minero.  Luego de un rico almuerzo familiar, no pudimos esperar demasiado para salir a recorrer sus calles y alcanzar un poco de ese pasado que pareciera nunca haberlas dejado. 



Había tanta similitud en sus casas y calles con el Chuquicamata de mi infancia que estaba fascinado. Pudimos caminar tranquilos, solo acompañados por el viento y el Sol, ya que en este tipo de lugares solo estos sirven de compañía, lugares en los que la tranquilidad y el silencio son parte de sus principales virtudes, seguramente mucha gente los encontrará demasiado callados, pero para mí esa paz infinita es puro gozo.


 Varias veces tuvieron que esperarme, porque simplemente me quedaba atrás entusiasmado observando algo o bien encontrando la mejor forma de capturar algún lugar particular, y aun así revisando las fotografías me encontré una y otra vez insatisfecho pensando que en muchos casos lo podría haber hecho mejor o en todas las tomas que no logré realizar.



Paso a paso el tiempo voló y nos encontró la noche y poco a poco nuestra visita llegó a su fin, dimos las gracias, entregamos los abrazos necesarios y gustosos y partimos por el desierto nuevamente, esta vez eso si abrazados por la noche inmensa adornada de estrellas, pensando que bueno sería volver otra vez a esta maravilla llamada María Elena.../









The desert has something of magic in it, since I was a little child I've been fascinated by it, the wind, the sun and the certain possibility to immerse my self  into it's immensity just by giving a few more steps, feeling embraced by that mix of liberty and unknown, in the same way that Sam must have felt when he walked away from the Shire along with Frodo.

I remember that my friends used to laugh at me every time that was some sort of break at school and I couldn't wait to get back to my beloved desert, they just couldn't understand my obsession with those "empty and dry mountains" and the unbearable heat, but the truth it's that you just have to experience the desert and usually when you have done that, the desert stays on you to never let you go.    



The Atacama Desert is much more that dust, sun, wind and extreme heat and coldness. The desert it´s more about ever changing views, it´s a new adventure and gift in every turn, hill and sand dune. There are very few better feelings than driving through the desert, lost in the middle of nowhere and the vastness of the landscape, wondering how far are you away from somewhere, anywhere, just to be greeted with the most beautiful of the oasis just at the end of your last turn.   



That way I end up driving once again in the desert, this time in company of a couple of aunts, some little cousins and my mother in direction to one of the few places that I haven't visited before in the immensity that it's this Atacama Desert. The place is called Maria Elena, a little mining town that it's the living embodiment of the phrases, "lost in desert" and "living in the middle of nowhere", a true oasis. So, after a nice family lunch, we couldn't wait to go outside and walk by the streets and to try to grasp some of the past that you can still feel on them like it never wanted to leave.



I watched so many similarities on the streets of Maria Elena with the ones that existed in the Chuquicamata of my childhood, that I was mesmerized. We were able to walk in a peaceful and calm way, only with the wind and the sun as company, because in this kind of places silence and peace are part of it greatest treasures. Probably  many  people might think that they are to quiet, for me this kind of places are pure joy.  







Many times my family had to wait for me, I was just standing there watching some details or trying to figure out a way to get the best possible shot in order to capture the essence of some particular place, and yet watching at my pictures I found my self unsatisfied at the missed opportunities and thinking about the many things that I could have done better, to truly get the best of this place.



Step by step time flew away and the night came to greet us and our short  visit came to an end. We gave thanks to our host with warm hugs and embarked ourselves onto the desert once again but this time embraced by a beautiful night full of stars, thinking how great it would be to come back some day to this little wonder called Maria Elena...  






















Copyrighted. Todos los contenidos y fotografías son propiedad de Leonel Varela Rodríguez y están protegidos por leyes locales e internacionales de propiedad intelectual.... /Copyrighted. All contents and photos are property of Leonel Varela Rodriguez and are protected by local and international laws.