martes, 12 de marzo de 2013

Encuentro con un Puma.../ The sight of a cougar...








 Ahí estaba parado con mi cámara colgando sobre mi pecho aquella calurosa tarde de aquél domingo que comenzaba a despedir el verano, habiendo tomado ya la mayoría de las fotos que me interesaban de mis sobrinos y sus acompañantes jugando en el río, una de las actividades más entretenidas que se podían realizar en este verano marcado por la sequía, cuando alcancé a divisar por el rabillo del ojo un halcón sobrevolando la zona del camino aledaño al río, lamentablemente no alcancé a ajustar lo suficientemente rápido la cámara y solo pude captar el adiós de la maravillosa ave que se perdía ya en su vuelo imperecedero. En vano esperé por largos minutos a ver si el halcón me daba una segunda oportunidad, pero esta nunca llegó, así que decidí acompañar a mi sobrino a ver otra posa un poco más profunda que estaba unos metros más hacia el oeste donde los adultos se estaban bañando.



"Mira las cabritas" le dije a mi sobrino cuando divisé por el camino a un pastor junto a sus cabras, al mismo tiempo que me apresuraba a capturar aquella típica visión del campo chileno. Mi sobrino me respondió que le gustaba el "toro", mientras me reía le explicaba que aquello con las cornamentas era un "chivo", "es el esposo de las cabras", le comenté. Estuvimos un rato ahí observando como se bañaba la gente hasta que Joaquín me anunció que quería "volver", así que lo tomé de la mano y comenzamos a regresar entre montes y piedras a nuestro "campamento" en la ribera del río. Dando la jornada por finalizada decidí guardar la cámara, desmonté el "beercan" y lo guardé en el bolso, coloqué otro lente en la cámara y la guardé en el bolso también y me di por satisfecho.


"Leo un puma", escuché que me gritaban, "Leo un puma" seguía la voz insistente, que aun no lograba distinguir de quién era, ni de donde provenía, hasta que miré hacía arriba y vi que era mi primo Nico, rápidamente reinstalé el "beercan" en mi cámara sabiendo que necesitaría el mayor "alcance" que pudiera, en el camino fui ajustando la cámara moviéndome lo más rápido y sigiloso que podía, al mismo tiempo que escuchaba lo que mi primo me tenía que contar.            

          
"Apúrate" me decían todos los ahí reunidos que no dejaban de ocultar sus caras llenas de felicidad ante el maravilloso hallazgo. No todos los días uno se encuentra a metros de un gran felino en su ambiente natural  para observarlo en toda su magnificencia. Me arrimé a una gran roca lo más cerca de la orilla que pude, me puse en cuclillas, para mantener mejor el balance y no espantar al puma y comencé a disparar. Bebía agua con gran avidez en la orilla opuesta del río y solo después de unos segundos notó mi presencia, me observó y continuó bebiendo, no me rugió, ni trató de intimidarme de ninguna manera, en algún momento realizó un esbozo de un rugido, pero la verdad se notaba más preocupado en recuperar energías. Lo más probable, pensamos todos, es que haya estado siguiendo al pastor con sus cabras que yo había fotografiado algunos instantes atrás.         

 Era un animal hermoso, un ejemplar joven de su especie, que en vista del alboroto que comenzó a sucederse con las noticias de su presencia decidió que lo mejor era alejarse del lugar. No voy a entrar en detalles para contarles que un tío decidió colocarse en el camino impidiendo la retirada del puma hacia la montaña con la idea loca de "llevar" el puma hacia la laguna para que "todos lo vieran", sin pensar realmente en las consecuencias que esto podría haber generado, especialmente si la madre del joven puma hubiese estado al acecho cerca de ahí. Tras correr entre los montes intentando huir y cruzar el río de una orilla a otra un par de veces, pudo finalmente demostrar que era más ágil e inteligente que sus perseguidores y pudo internarse finalmente en el cerro cercano y en la noche que se nos dejaba caer para encontrar finalmente el merecido descanso, sin antes dejarnos a todos los que estábamos ahí y ahora a uds. con un hermoso recuerdo.../
        










There I was standing with my camera hanging in my chest in that hot Sunday afternoon that was the beginning of the end of this last summer. I was taken already all the photos that I wanted about my nice and nephew playing along with their friends on the river, one of the funniest activities that one can do in summer marked by a very rough drought, when I watched by the corner of my eye a falcon flying over the road near the river, I tried to adjust my camera fast enough but I only was able to capture the the last goodbye of the magnificent bird on its eternal flight. I waited in vein for the bird to give me a second chance, but it never came, so I decided instead to accompany my little nephew to watch another pond down the river were the grown ups were summing.  




"Look at the goats" I said to Joaquin, my nephew, when I watched a shepherd with his goats and dogs walking by the road across the river, at the same time that I prepared my self to capture with my camera this typical sight of the chilean country. Joaquín answered me that he liked the "bull", while I was laughing I corrected him, saying that what he saw was in reality a "Chivo", the "husband of the goats" I replied to him. We were there watching the people swimming for a while until Joaquin told me that he wanted to "come back", so I grabbed his hand and we made our way back to the "camp" on the riverside, walking carefully over the rocks and between the branches and leaves. I thought that was it, so I decided to put my camera down, I dismounted the "beercan" and put it on the bag, mounted anther lens on the camera and put the camera in the bag, and called my self a day.         


"Leo a cougar" I heard someone screaming at me. "Leo a cougar" kept shouting the voice, that I wasn't able yet to identify or were it was coming from, until I looked up and saw that it was my cousin Nico. I suddenly understood what was all about and I tried to assemble my camera with the "beercan" as faster as I could knowing that I was going to need the longer reach possible. As I walked listening what Nico had to say I tried to adjust my camera trying to be as faster and quiet as I could possible be.    


"Hurry, hurry"  was saying everybody while they couldn't erase the smile on their faces at the sight of the beautiful discovery.  Not everyday you have the chance to see a big cat in its natural environment and watch it in all of it's glory. I climbed in a big rock near the edge of my side of the river, I crouched down, to get a better balance and to try to hide my presence and started to shoot. The cougar was drinking water from the river in a very greedily way and only after a few seconds it noticed me. It didn't roar or tried to scare me in any way, at some point it made a glimpse of a roar, but it seamed more occupied in trying to regain some of its energy. We all thought, that the cougar was probably chasing the shepherd with the goats that I captured with my camera some moments ago.
         
It was a beautiful animal, a younger specimen of its species. Because of the commotion that its presence created, the cougar decided that the best was to leave. I´m not going to get in all of the details, but one of my uncles foolishly stud on the road trying to guide the young cougar to the pond nearby because he wanted that everyone had the chance to see the feline, without taking into account how dangerous that encounter could be, specially if the mother of the animal was somewhere near. After trying to runaway between the bushes and crossing the river a couple of times the young cat showed its agility and intelligence and finally was able to climb to the nearby mountain and into the welcoming  night to finally find some peace, but not before it gave to all of us that were there and now to all of you through this photos the gift of this beautiful memories...  


Copyrighted. Todos los contenidos y fotografías son propiedad de Leonel Varela Rodríguez y están protegidos por leyes locales e internacionales de propiedad intelectual.... /Copyrighted. All contents and photos are property of Leonel Varela Rodriguez and are protected by local and international laws.

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