viernes, 16 de diciembre de 2011

Sobre gustos y tumbas... parte 2/ About tastes and graves... part 2




... Si el cementerio de Chuqui, la ciudad donde crecí, me encantó siempre por su tranquilidad y amplitud, una especie de parque (mucho antes de que aparecieran los "parques cementerios", al menos en el norte), donde solía sentarme a leer o escribir y que recorría en paseos siempre inconclusos que terminaban conmigo sentado en algún rincón con el viento a mi espalda observando el desierto, el cementerio de Calama por su parte, mi ciudad adoptiva desde hace un par de años, es una serie de pasillos estrechos en el que contrastan los distintos mausoleos, algunos de gran tamaño y pompa pertenecientes a los "próceres de la ciudad", contra la serie de bloques que crecen cada día más en número en una especie de micro ciudad en la que las clases altas conviven con un número creciente de viviendas sociales...

Al adentrarse en el cementerio de Calama, uno lo hace en una serie de laberintos, no tan amplios pero no por eso, menos sorprendentes y únicos, cargados de detalles e historia, acá resalta aquello de los gustos, un cementerio más "clásico", donde ángeles y querubines nos observan desde sus poses imperecederas y si uno está lo suficientemente atento puede encontrarse alguna que otra sorpresa...    
  




 Esta vez escogí mi "beercan", un lente sólido que con más de veinte años de existencia y que orgulloso luce las marcas que en él ha dejado el paso del tiempo, se convirtió en el compañero ideal para captar aquellos despojos y detalles que van dejando los días, meses y años incontables en aquellos guardianes que cuidan a nuestros seres queridos que nos dejaron hace tanto y de ese arte inagotable que no me deja de sorprender.../








...always loved Chuquicamtas's cemetery (my childhood' towns), because of the peaceful and the amplitude of it, because it was like a park where I used to spent my time reading and writing and walking this inconclusive walks that always ended with me sitting in some corner where the wind was blowing behind my back meanwhile my eyes where wandering through the desert (even before the that kind of cemetery parks existed, at least in the north of my country). Calama's cemetery by it's part (my adoptive city), it's like a gallery of tight corridors where the big mausoleums that often belong to the "fathers" of the city  face each other with the never ending blocks that keep growing just like in some cities the "social housing" keeps overtaking the lands of the high society...

By entering in this cemetery, you are walking through a series of  very tights labyrinths, but at also very surprising and  unique, full of details and history, where the different tastes are very present. In some ways a more "traditional" graveyard, in which the angels and cherubs watch us from their everlasting poses, a place where if you are wise enough some kind of surprise might be waiting for you...     

This time I choose my "beercan" a twenty something lens that wears with pride it's battle scars, a fitting companion that allow me to capture the remains and details that every new day, month and year is leaving in the watchers of our beloved ones and that especial kind of art that in every new cemetery never cease to amaze me... 




Copyrighted. Todos los contenidos y fotografías son propiedad de Leonel Varela Rodríguez y están protegidos por leyes locales e internacionales de propiedad intelectual.... /Copyrighted. All contents and photos are property of Leonel Varela Rodriguez and are protected by local and international laws.